4437601119_28da24d7bf_z(Ilustración de Miguel Brieva)

“La educación moderna entrega mentes intactas a la propaganda” – Nicolás Gómez Dávila

La idea de este proyecto me vino de la observación del sistema sueco de integración lingüística de inmigrantes, lo que se llama la SFI (“Svenska för invändrare”) y que pretende la integración de los inmigrantes en la sociedad sueca mediante clases de sueco como lengua extranjera en las que tiene gran peso el estudio de las características de la sociedad sueca. Desconozco si en España existe algo parecido, como también desconozco el campo específico de lo que en nuestro país parece que se llama “Español para inmigrantes”. Igualmente desconozco la situación de la enseñanza reglada, sobre todo por lo que se refiere a la asignatura de “Educación para la ciudadanía”, que sería quizá lo más parecido al sistema sueco de integración de extranjeros.

Parto de un contexto de mercado, en el que los materiales de aprendizaje son producidos por editoriales privadas, de ahí la referencia a Antonio Gramsci y sus conceptos de “intelectual orgánico” y “hegemonía cultural”, así como de su idea de la educación como campo de batalla ideológico.

Mi intención es plantear algunas preguntas:

    ¿hasta qué punto los manuales transmiten una ideología?
    ¿hasta qué punto el estudiante extranjero es permeable a ella?
    ¿hasta qué punto el profesor Ele transmite una ideología?
    ¿hasta qué punto es libre de negociar los significados ideológicos en clase?

No tengo respuesta para ninguna de esas preguntas, pero parece que el tema suscita cierto interés.